El Tratado de Aguas de 1944 establece que México debe entregar a Estados Unidos 2,158.6 millones de metros cúbicos de agua del río Bravo en ciclos de cinco años. A cambio, Estados Unidos proporciona a México 1,850 millones de metros cúbicos anuales del río Colorado. Este acuerdo busca una distribución equitativa del recurso hídrico entre ambos países. Trump busca hacer cumplir este tratado.
Incumplimientos y tensiones recientes
Al 15 de marzo de 2025, México había entregado solo 602.7 millones de metros cúbicos de agua, lo que representa aproximadamente el 28% del volumen comprometido para el ciclo que finaliza el 24 de octubre de 2025. Esta situación ha generado tensiones, especialmente con el presidente Donald Trump, quien ha amenazado con imponer aranceles y sanciones si México no cumple con sus obligaciones.
Respuestas y medidas adoptadas por México
Ante la presión, la presidenta Claudia Sheinbaum ha instruido a las secretarías de Agricultura, Relaciones Exteriores y Medio Ambiente a buscar soluciones inmediatas. Se han propuesto acciones de corto plazo para atender el envío de agua a Texas, incluyendo la utilización de otras fuentes hídricas y ajustes operativos en las presas internacionales La Amistad y Falcón, que actualmente se encuentran en niveles críticos de almacenamiento.
Impacto en las comunidades y perspectivas futuras
La escasez de agua en el norte de México ha afectado tanto a comunidades locales como a agricultores texanos. La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ha señalado que es imposible entregar el agua requerida debido a la falta del recurso en la región.
La situación actual refleja la complejidad de gestionar recursos hídricos compartidos en medio de desafíos climáticos y políticos. Es esencial que ambos países trabajen en conjunto para encontrar soluciones sostenibles que beneficien a las comunidades a ambos lados de la frontera.







