El 25 de enero de 2026, Oaxaca se convirtió en el primer estado de México en llevar a cabo una consulta de revocación de mandato a nivel estatal.
El ejercicio democrático, promovido por el gobernador Salomón Jara Cruz, buscaba que la ciudadanía decidiera sobre la continuidad de su administración. Aunque Jara logró mantenerse en el cargo, el proceso evidenció divisiones significativas dentro de la coalición gobernante, especialmente entre Morena y el PT.
Resultados y participación ciudadana
Con más de la mitad de las casillas computadas, 288,618 ciudadanos votaron a favor de la continuidad de Jara, mientras que 186,000 optaron por su revocación. Esto representa una diferencia de 21 puntos porcentuales a favor del gobernador.
La participación ciudadana fue del 19.8% de la lista nominal, superando otros ejercicios nacionales de democracia participativa. Sin embargo, esta cifra estuvo por debajo del 30% necesario para que el resultado fuera legalmente vinculante. A pesar de ello, Jara celebró el respaldo mayoritario a su permanencia en el cargo.
El proceso no estuvo exento de controversias. Se reportaron denuncias de irregularidades como acarreo, compra de votos y amenazas a representantes de casillas, principalmente del PT.
Estas acusaciones incrementaron la tensión y pusieron en duda la legitimidad del proceso. La oposición, liderada por el dirigente estatal del PT, Benjamín Robles, criticó fuertemente estas prácticas y señaló que reflejan una fractura política significativa dentro de la coalición gobernante.
Fracturas en la coalición gobernante
La revocación de mandato puso en evidencia las tensiones entre Morena y el PT en Oaxaca. El PT acusó a Morena de acumular poder sin reconocer el aporte de sus aliados, lo que ha generado fricciones en la coalición.
Este distanciamiento podría afectar la cooperación rumbo a las elecciones intermedias de 2027 y la continuidad de la alianza hacia 2030.
La consulta de revocación de mandato en Oaxaca no solo fue un ejercicio democrático inédito, sino también un reflejo de las complejidades políticas dentro de la coalición gobernante.
Aunque Salomón Jara logró mantenerse en el cargo, las divisiones internas y las denuncias de irregularidades sugieren que la estabilidad política en el estado podría enfrentar desafíos significativos en el futuro cercano.







