Una búsqueda que inició en Chetumal terminó en un hospital de la Ciudad de México, pero lejos de dar respuestas, el caso de María Adela Morales Correa ha dejado más dudas que certezas. La joven de 26 años fue localizada en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz tras haber sido reportada como desaparecida.
De acuerdo con el testimonio de su madre, Cristina, Adela viajó a la capital en enero de 2026 tras contactar en redes sociales a una persona identificada como Regina Reus, quien le ofreció compartir vivienda. Sin embargo, con el paso de los días, la comunicación con su familia se volvió irregular hasta desaparecer por completo, lo que llevó a presentar una denuncia el 11 de abril.
Tras días de incertidumbre, autoridades confirmaron que la joven se encontraba internada
No obstante, el breve encuentro entre madre e hija, de apenas tres minutos, incrementó la preocupación. “Me pasaron cosas, mamá”, alcanzó a decir Adela, sin poder explicar más.
La familia denuncia falta de información por parte del hospital y restricciones para visitarla, lo que dificulta conocer su estado de salud y las circunstancias que derivaron en su internamiento. A ello se suma que la persona con la que vivía dejó de responder mensajes, convirtiéndose en una pieza clave aún sin localizar.
El caso plantea cuestionamientos sobre los protocolos de atención, la actuación institucional y la posible vulnerabilidad de personas que migran a la ciudad tras contactos en redes sociales. Mientras tanto, su madre insiste en obtener respuestas y garantizar el bienestar de su hija.







