La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, anunció el establecimiento de un mecanismo para recibir donativos destinados a las víctimas de la reciente explosión de una pipa de gas en Iztapalapa, que dejó un saldo trágico de 8 muertos y 90 heridos. Sin embargo, esta medida ha levantado polémica, ya que recuerda prácticas criticadas y eliminadas previamente por Morena, cuando el partido optó por suprimir los fideicomisos públicos. Ahora, en lugar de fideicomisos, el gobierno capitalino denomina este tipo de fondos como ‘mecanismos’, lo que ha generado preocupación sobre la transparencia y el seguimiento del dinero donado.
Actualmente, la Ciudad de México cuenta con un presupuesto de 300 mil millones de pesos y un Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral a Víctimas, lo que incrementa las dudas sobre la necesidad de crear un nuevo mecanismo financiero. Las críticas apuntan a la falta de claridad y posibles vacíos de supervisión en la gestión de estos recursos.
Un antecedente relevante es el fideicomiso ‘Por los demás’, creado tras los sismos de 2017 por Morena, que recaudó 78.8 millones de pesos para damnificados. Sin embargo, gran parte del dinero fue retirado en efectivo por militantes del partido y nunca quedó claro quiénes fueron los donantes. La investigación del Instituto Nacional Electoral (INE) reveló que 70 personas, ninguna damnificada, retiraron 64.5 millones de pesos, utilizando cheques de caja que impidieron rastrear el origen de los fondos. Como resultado, Morena fue sancionada con 197 millones de pesos por violaciones a la ley electoral, que exige transparencia e identificación de los aportantes a los partidos.
En cuanto a la reciente tragedia en Iztapalapa, la causa oficial de la explosión sigue sin esclarecerse. Mientras la Fiscalía señala que la pipa de gas iba a exceso de velocidad, grabaciones difundidas muestran lo contrario. Por su parte, la empresa Transportadora Silza, propietaria de la pipa, ha prometido indemnizar a las víctimas respaldada por tres pólizas de seguro.
Este incidente también ha puesto el foco sobre el mal estado de las calles en la capital, agravado por la presencia de baches. El gobierno de Clara Brugada ha anunciado reparaciones, pero solo una vez finalicen las lluvias, lo que suma a la inconformidad ciudadana frente a la gestión de la crisis y la utilización de recursos públicos y privados.
Con la reapertura del debate sobre la transparencia en el uso de fondos y la responsabilidad gubernamental, el nuevo mecanismo de donaciones está bajo estricta observación pública.







