Hernán Bermúdez, exsecretario de Seguridad de Tabasco, fue capturado recientemente en Paraguay tras una intensa operación de inteligencia. La detención fue posible gracias a la investigación de su sobrino, Gerardo Bermúdez Arreola, arrestado en julio por presuntamente participar en una red de apuestas ilegales. Esta captura permitió a las autoridades localizar a Bermúdez, conocido como ‘El Abuelo’ o ‘Comandante H’, en una lujosa residencia de Mariano Roque Alonso.
Agentes de la Secretaría Nacional de Inteligencia (SNI) de Paraguay y la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) siguieron los movimientos de la familia Bermúdez para confirmar su paradero. Finalmente, tras la corroboración de su identidad con apoyo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de México, donde existe un 92% de certeza en su identificación, se comprobó que se trataba de uno de los objetivos prioritarios para la justicia mexicana. Bermúdez enfrenta cargos de asociación delictuosa, extorsión y secuestro exprés; además, se le vincula con las organizaciones criminales ‘La Barredora’ y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Durante su detención, las autoridades incautaron artículos de lujo como teléfonos de alta gama, joyas, relojes y grandes sumas de dinero en efectivo. Según la Dirección Nacional de Migraciones de Paraguay, Bermúdez no ingresó legalmente al país, lo que podría complicar aún más su situación judicial.
Actualmente, Hernán Bermúdez se encuentra bajo custodia de la Senad y ha rechazado una extradición simplificada, por lo que enfrentará un proceso ordinario que podría extenderse durante varios meses. Este hecho ha generado especulaciones sobre posibles razones detrás de su decisión, incluyendo la intención de proteger contactos, negociar desde la clandestinidad o ganar tiempo ante la justicia. La atención sigue centrada en cómo este caso podría revelar nuevas redes de influencia y criminalidad en la región.







