Autoempleo dominó el mercado laboral en México durante 2025

El panorama del trabajo en el país experimentó una transformación profunda durante el año pasado, impulsado principalmente por la necesidad de generar ingresos propios. De acuerdo con las cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), un poco más de la mitad de las plazas generadas en 2025 correspondieron al trabajo independiente. Este fenómeno revela que el Autoempleo se convirtió en la alternativa más viable para millones de personas ante una demanda insuficiente de puestos asalariados. Sin embargo, este crecimiento no llegó solo, pues el Inegi reportó que el avance se dio junto con un repunte en la informalidad y en las condiciones críticas de ocupación.

El impacto del Autoempleo en las cifras oficiales

Según la información del Inegi, de los 1,057,970 puestos creados el año pasado, 557,508 pertenecieron al grupo de trabajadores independientes. Por consiguiente, la proporción de este segmento dentro de la ocupación total pasó del 20.9% al 21.5% respecto al cierre de 2024. Actualmente, el universo de personas que optan por el Autoempleo abarca a 12 millones 964,517 individuos. De este total, el 58.5% son hombres y el 41.5% son mujeres. En contraste, aunque el trabajo subordinado sumó nuevos integrantes, su participación general en el mercado se redujo de manera notable en el mismo periodo.

Tradicionalmente, este tipo de ocupación por cuenta propia actúa como un “amortiguador” en contextos de inestabilidad económica. No obstante, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que este sector tiende a concentrarse en labores de menor productividad. En México, esto se reflejó en la tasa de informalidad, la cual subió del 53.7% al 54.6%. Asimismo, la tasa de condiciones críticas de ocupación aumentó significativamente, afectando a quienes ganan menos del salario mínimo o laboran jornadas excesivas. Sin duda, el reto para 2026 será mejorar la calidad de estos empleos generados de forma independiente.

Precariedad laboral y brecha de ocupación

A pesar del auge del Autoempleo, el Inegi destacó que el empleo precario en el país mostró una tendencia al alza. Por otro lado, la tasa de subocupación logró reducirse al 6.2%, el nivel más bajo registrado desde finales de 2016. Esto significa que menos personas buscan trabajar horas extras, aunque esto no necesariamente se traduce en mejores ingresos. En suma, la brecha laboral cerró el año en 15.7%, lo que indica que aún 10 millones 522,543 personas tienen la necesidad de encontrar un empleo estable en México.

En conclusión, el mercado laboral mexicano vive una etapa de transición donde el emprendimiento individual y el trabajo por cuenta propia llevan el liderazgo. La meta ahora es dotar a estos trabajadores de mayor seguridad social y estabilidad financiera para evitar que la informalidad siga creciendo. Mientras el sector asalariado recupera terreno, el país debe adaptarse a una fuerza laboral que busca autonomía, pero que aún enfrenta altos niveles de precariedad. Finalmente, los indicadores del cierre de año sugieren que la flexibilidad laboral será la norma, obligando a replantear las políticas públicas de fomento al trabajo digno.

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