Muere Maricarmen, quien desató protestas por la vivienda en España

Maricarmen Abascal, de 87 años, murió este miércoles 7 de octubre en Madrid, dos semanas después de ser desalojada de la vivienda donde habitó durante más de 70 años.

La mujer permanecía ingresada en el hospital Gregorio Marañón desde el desahucio, ejecutado el 23 de septiembre. Las causas de su fallecimiento no se conocieron inmediatamente, informó BBC News Mundo.

El Sindicato de Inquilinas confirmó la muerte y señaló que un acuerdo con la empresa propietaria le habría permitido regresar a casa. Sin embargo, el retorno no llegó a concretarse.

Su desalojo provocó movilizaciones en España y una acampada en la Puerta del Sol de Madrid. Tras conocerse el fallecimiento, manifestantes encendieron velas, guardaron silencio y marcharon hacia el Congreso de los Diputados.

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Le pidieron un alquiler superior a su pensión

Maricarmen vivía en un departamento de 92 metros cuadrados en el barrio de Retiro. Su padre firmó el contrato de alquiler en 1956.

Después de su muerte, el contrato pasó a su esposa y, cuando ella falleció en 2005, a Maricarmen. La mujer pagaba 500 euros mensuales bajo el régimen conocido como renta antigua.

En 2020, la entonces propietaria, Renta Corporación, le ofreció comprar el inmueble por 247 mil euros. Maricarmen rechazó la propuesta porque no podía asumir ese costo.

La vivienda fue vendida posteriormente a Urbagestión. Esta empresa solicitó inicialmente una renta mensual de 2 mil 650 euros y después planteó mil 650 euros.

La segunda cantidad también superaba la pensión de aproximadamente mil 400 euros que recibía Maricarmen, quien trabajó durante 32 años como secretaria en una empresa farmacéutica.

Tras varios años de litigio, la justicia falló a favor de la propietaria. El desahucio se ejecutó al cuarto intento y Maricarmen salió en camilla hacia un hospital.

Después de las protestas, Urbagestión aceptó que regresara mediante un nuevo contrato y una renta similar a la anterior. El Sindicato de Inquilinas lamentó que la solución llegara demasiado tarde.

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