Una investigación reveló que Benito Taibo, director de Radio UNAM, facturó más de 175,000 pesos en gastos personales utilizando el presupuesto de la máxima casa de estudios. Los recursos públicos universitarios fueron empleados para cubrir consumos en restaurantes, compras en supermercados e incluso la adquisición de pasteles para sus celebraciones de cumpleaños.
El trabajo periodístico fue por parte de El Universal.
Gastos personales con presupuesto de la UNAM
Los datos de la auditoría periodística indican que el funcionario universitario utilizó fondos institucionales para sufragar artículos y servicios ajenos a las actividades académicas o culturales de la emisora. La revelación generó un fuerte impacto dentro de la comunidad universitaria, debido a que el uso de los recursos públicos exige un estricto apego a la normatividad de transparencia y fiscalización vigentes en las instituciones de educación superior.
Asimismo, este tipo de prácticas vulnera los principios de austeridad y correcta administración que la comunidad académica demanda de sus directivos. Diversos sectores de la UNAM exigieron una revisión exhaustiva de las partidas presupuestales ejercidas por las distintas dependencias culturales, con la finalidad de deslindar responsabilidades y aplicar las sanciones correspondientes ante cualquier posible desvío de fondos.
Repercusiones institucionales y rendición de cuentas
La publicación de estos comprobantes de gastos pone bajo escrutinio la supervisión administrativa que ejercen las instancias internas de control en las dependencias universitarias. La opacidad en el manejo de las partidas de representación y gastos operativos debilita la confianza de la sociedad en las instituciones públicas. Por consiguiente, las autoridades centrales de la universidad enfrentan la exigencia de transparentar los informes financieros y aclarar las medidas disciplinarias que se adoptarán al respecto.
Finalmente, el caso mantiene la atención pública sobre la gestión de los funcionarios que encabezan los medios de comunicación universitarios. La rendición de cuentas clara resulta indispensable para preservar el prestigio moral y académico de la casa de estudios. De este modo, las demandas de esclarecimiento continúan vigentes mientras la administración institucional evalúa las acciones conducentes sobre el manejo presupuestal señalado.







