La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este jueves que los nuevos aranceles avalados por la Cámara de Diputados no están dirigidos específicamente contra China, sino hacia todos los países con los que México no tiene un Tratado de Libre Comercio (TLC). Desde Palacio Nacional, la mandataria insistió en que el objetivo de esta reforma es fortalecer la economía nacional y evitar presiones inflacionarias.
Durante su conferencia “Mañanera del Pueblo”, Sheinbaum explicó que la medida ha sido malinterpretada como una restricción al comercio con China, pese a que se aplica de manera general a naciones sin acuerdos comerciales vigentes. Subrayó que México mantiene una relación de “respeto y cooperación” con el país asiático y que no se busca abrir frentes diplomáticos ni económicos.
La aclaración de la presidenta se produjo horas después de que el Ministerio de Comercio de China expresara su preocupación por el nuevo régimen arancelario y advirtiera que las medidas podrían afectar de manera sustancial los intereses comerciales de sus empresas. Beijing pidió a México “corregir cuanto antes” lo que considera prácticas unilateralistas.
¿Cuáles son los productos afectados?
El decreto aprobado reforma diversas fracciones arancelarias dentro de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación y establece nuevos gravámenes para 1,463 productos.
Entre los sectores involucrados están el automotriz, textil, plástico, electrodomésticos, calzado y vestido. Aunque muchos de estos bienes tienen origen en China, también provienen de otros países sin TLC, como Corea del Sur, India, Turquía, Brasil, Indonesia, Rusia y Tailandia.
Sheinbaum insistió en que la decisión responde a la necesidad de proteger la industria nacional ante prácticas de competencia desleal y garantizar estabilidad en los precios, más que a un interés político o geoestratégico.







